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miércoles, 21 de febrero de 2018

HISTORIA


En el Blog Nabarlur de Eneko Del Castillo


LA REALIDAD OCULTA, BIZKAIA FUE NABARRA HASTA EL SIGLO XIII


La gran mayoría de los libros, artículos y escritos de todo tipo, ocultan interesadamente la historia de este territorio entre los siglos IX y XIII. Algo pasó en este capítulo de la historia para que pasen a pies puntillas y apenas hablen de él. De las leyendas pasan rápido a la fundación de las villas por los reyes castellanos durante el siglo XIII, como si hasta entonces no existieran.

La lucha de los vascones contra las incursiones del poder de tradición goda de asturianos y Leoneses está probada documentalmente. En la batalla de Arrigorriaga, en torno al 870, los bizkainos derrotaron a las tropas de Alfonso III de Asturias. En ella se forjó la leyenda de Jaun Zuria, primer dirigente bizkaino. El propio Alfonso III reconoce en sus crónicas (año 886) que conquistaron Carranza y Sopuerta (Enkarterri) pero que las tierras de Bizkaia, Orduña, Alava, Alaone ¿Ayala?, así como Berroeza, Deio y Pamplona eran “tierras poseídas por sus moradores” (los vascones).

En las genealogías de Roda se cita a un conde bizkaino, de nombre Momo o Munio, que estaba casado con Belasquita, hija del rey nabarro Sancho I Garcés (905-925) y Toda Aznarez. Es entonces cuando los bizkainos se libran de la imposición Astur-Leonesa.

El primer “conde de Vizcaia” que aparece en la historia es Eneko Lúpiz “Ezkerra”, un tenente nabarro –señor sin jurisdicción ni dominio feudal-. Lo fue durante el reinado de Sancho III “el Mayor” (1004-1035) y aparece en un documento de 1033. Eneko Lúpiz firmó como conde de Bizkaia donaciones a monasterios nabarros según varios documentos de los reyes García III “el de Nájera” (1035-1054) y Sancho IV (1054-1076).

En 1076, tras el asesinato del rey Sancho IV en Peñalen (Funes) por sus hermanos, instigados desde Castilla, Eneko Lúpiz y su hijo Lope Iñiguez cometen un acto de alta traición haciéndose vasallos del rey castellano, Alfonso VI que aprovechó la ocasión para invadir la nabarra occidental ocupando el territorio hasta el rio Oria.

Años más tarde, Alfonso I “el Batallador” (1104-1134) tras su boda en 1109 con Urraca de Castilla recupera todos los territoriosque habían sido arrebatados por los reyes de Castilla. Posteriormente durante los reinados de García Ramirez “el Restaurador” (1134-1150) y su hijo Sancho VI “el Sabio (1150-1194) aparecen al cargo de Bizkaia, el conde Ladrón y su hijo Bela Ladrón hasta su muerte en 1175, momento que aprovecha Alfonso VIII de Castilla para invadir Bizkaia con su vasallo Diego Lopez de Haro II a la cabeza.

En 1176 Alfonso VIII firmó una tregua con Sancho VI y se decidió nombrar como árbitro de sus disputas al rey de Inglaterra, Enrique II. Alfonso VIII quería apropiarse de los territorios al oeste de Itziar y el Duranguesado que quedarían dentro de Nabarra a excepción de Malmasin pero ni Sancho VI ni los bizkainos aceptaron. Enrique II, suegro del rey de Castilla, no quiso restituir a Sancho VI todos sus territorios y se limitó a dejar las cosas como estaban al principio de sus reinados, cosa que no contentó a ninguno pero perjudicó enormemente al nabarro.

Finalmente, Alfonso VIII, aprovechando la ausencia del nuevo rey de Nabarra, Sancho VII “el Fuerte” (1194-1234) que se encontraba en África negociando ayuda militar con el rey Almohade, atacó en 1199 toda la Nabarra occidental. Para ello contó con la ayuda de Diego López de Haro II que vería su esfuerzo recompensado con el señorío de manera hereditaria.


Los fueros son las leyes que nos dimos los vascos para nuestra convivencia y terminaron de desarrollarse bajo el amparo del estado vasco o reino de Navarra. Es el conocido como Derecho Pirenaico o Navarro. El fuero de Bizkaia es vigente desde 1110 y se escribió en 1452 (Fuero Viejo) y de nuevo en 1526. Los reyes de Castilla en calidad de Señores de Vizcaya debían jurarlo. La ley estaba por encima del rey (castellano-español) y era anterior a él.

El deseo centralizador del estado español provocó las conocidas como guerras carlistas en defensa de los fueros o leyes navarrasNos los quitaron en 1876 y a día de hoy no cesan los ataques para acabar con los que sobreviven de manera residual en el derecho privado, legislación de herencias, hacienda, etc.

Lectura recomendada:
ORTUETA, Anacleto. Nabarra, Estado político de Vasconia.
SAGREDO, Iñaki. Navarra, Castillos que defendieron el reino. Tomo III.
URZAINQUI,Tomás y OLAIZOLA,JM. La Navarra marítima.
URZAINQUI,Tomás. Navarra sin fronteras impuestas.



Fuente : 
http://nabarlur.blogspot.com.ar/2010/02/la-realidad-oculta-bizkaia-fue-nabarra.html

viernes, 16 de febrero de 2018

EL ESCUDO NAVARRO DE ENRIQUE V DE INGLATERRA

naiz +
PUBLICADO EN NAIZ POR PELLO GUERRA

El escudo navarro pomelado con el carbunclo fue la representación del Reino de Nafarroa durante siglos y está presente en infinidad de lugares históricos vinculados a esa estructura política. Pero lo sorprendente es que también aparece en el escudo funerario de Enrique V de Inglaterra que se conserva en la abadía de Westminster de Londres. Esta es la explicación de una rareza histórica.

     El escudo navarro del emblema funerario de Enrique V
                                                                   



Escudo, yelmo y espada
Con ese emblema, se ponía de relieve el doble vínculo familiar que unía a Enrique V con la casa real navarra. El primero de ellos se remontaba a comienzos del siglo XIV, cuando Juana I de Nafarroa era también reina de Francia por su matrimonio con Felipe el Hermoso.

Su hija Isabel se casó con Eduardo II de Inglaterra, con lo que la casa real navarra de entonces emparentó con la inglesa, de tal manera que Enrique V era trastaranieto de Juana I de Nafarroa. Por lo tanto, ese vínculo familiar podía explicar la presencia del emblema navarro en su escudo funerario.

Pero esa relación parece excesivamente lejana en el tiempo y resulta más factible que tenga que ver con un vínculo también navarro y más reciente, aunque indirecto. El padre del soberano era Enrique IV, que se casó dos veces. Su primer matrimonio fue con María de Bohun, condesa de Nothampton y Hereford, y se celebró el 27 de julio de 1380. De ese enlace nacieron siete hijos, el segundo de los cuales fue Enrique, aunque su hermano mayor murió el mismo año de su nacimiento.

María de Bohun falleció al dar a luz a su última hija el 4 de julio de 1394 y nueve años más tarde, el rey de Inglaterra decidió casarse de nuevo. El matrimonio se celebró en la catedral de Winchester el 7 de febrero de 1403 y la novia era Juana de Nafarroa, hija del rey Carlos II el Malo. Por lo tanto, la princesa navarra se convirtió en la madrastra de Enrique V.

Las armas de Juana de Nafarroa estaban presentes en el escudo funerario de Enrique IV en homenaje a su segunda esposa cuando este falleció el 20 de marzo de 1413 y fue enterrado en la abadía de Westminster.

Su heredero, Enrique V, fue coronado con 26 años y llegaba al trono con fama de gran guerrero, ya que había conseguido sofocar sendas revueltas de irlandeses y galeses. Esas habilidades militares volvieron a ponerse en evidencia en su enfrentamiento con Francia en el marco de la Guerra de los Cien años. El soberano inglés consiguió el 25 de octubre de 1415 una sorprendente victoria en Agincourt que permitió a los británicos hacerse con media Francia.

Siete años más tarde fallecía en suelo galo, mientras dirigía nuevas operaciones militares. La causa de su muerte fue una enfermedad no del todo aclarada, ya que según las fuentes murió por disentería, lepra o incluso por una enfermedad venérea.

Su cuerpo fue trasladado a Inglaterra para ser enterrado en la abadía de Westminster. En las exequias se utilizó el escudo funerario de su padre en el que aparece el emblema navarro y que sigue en ese lugar casi seiscientos años después.

¿Por qué el escudo funerario de Enrique IV se utilizó en las exequias por su hijo Enrique V? Al parecer la respuesta radica en el reverso del escudo, donde se encuentra un elemento que lo hace único.

Según los expertos, ese espacio está cubierto con una de las sedas chinas más antiguas de Europa y que tiene una calidad calificada de imperial. Esa seda habría llegado al norte de Europa desde China a principios del siglo XIV, en un momento en que los historiadores consideraban que la Ruta de la Seda estaba cerrada al tránsito de mercancías.

Sea como fuere, esa seda llegó a Inglaterra y pasó a decorar ese escudo en el que el pomelado con carbunclo navarro aparece para recordar una época en la que Nafarroa era un reino más de Europa.

miércoles, 14 de febrero de 2018

LA BANDERA DE NAVARRA EN LA CUMBRE DEL CASTILLO DE AUSA

Nota publicada en naiz: por Gotzon Aranburu.
Para ver el video:
www.naiz.eus/eu/mediateca/video/zazpiehun-urte-geroago-ere-nafarroako-bandera-tente-ausa-gazteluko-tontorrean


Foto del video realizado por Gotzon Aranburu, y publicado en su serie "Euskal Herriko parajeak" de Naiz.


En la invasión y conquista de 1200, Nabarra perdió sus territorios de Araba, Duranguesado e Iputza (hoy Gipuzkoa), ... Toda? No.
Las guarniciones de los fuertes de Ausa Gaztelu en Zaldibia, y Jentilbaratza en Ataun, siguieron bajo soberanía Nabarra ...

Setecientos años después, la bandera de Navarra ondea en la cumbre del Castillo de Ausa.

En 1335 las tropas del señor de Lazkao, partidario del rey de Castilla, asediaron el fuerte Navarro de Ausa, y el Reino de Navarra perdió su fuerte defensivo en el macizo montañoso de Aralar. Desde entonces la fortaleza no es más que un puñado de piedras, pero los vascos siguen poniendo su bandera de Nabarra en la cima, que se mantiene en pie aguantando el crudo invierno.

Auza Gaztelu. Foto: Asier Irazusta
Comentario:
Cuando hablamos de Ausa Gaztelu (gastelu = castillo en euskera), no estamos hablando de un castillo a lo Hollywood-Disneyworld. El castillo de Ausa Gaztelu, como otros muchos, eran pequeñas fortificaciones, para controlar el paso de mercancías y rebaños. También para asistir a los usuarios de esos caminos de los asaltantes y ladrones.

Eran una especie de puestos de vigía, donde se alojaban de 4 a 6 funcionarios “soldados”. Hasta el año 1200, entre Ipuzkoa y la actual Navarra, no había frontera. Todo era Navarra.

Los castillos “grandes”, tal y como los imaginamos, estaban al sur de Navarra, donde era importante la defensa ante las invasiones de las tropas del reino de Castilla y de Aragón. Por ejemplo, el castillo de Loarre, actualmente territorio de Aragón.

Castillo de Loarre
Por lo tanto, los castillos como Ausa Gaztelu y otros, que se ubicaban dentro del territorio Navarro, eran pequeñas fortificaciones con una torre. En el caso del castillo Ausa Gaztelu era una torre circular.

En realidad la palabra “castillo” se usa para diferentes construcciones tanto en importancia, funciones, tamaño y número de soldados alojados.

martes, 30 de enero de 2018

ARTÍCULO DE OPINIÓN

IRUÑA CAPITAL VASCA
Por Josemari Esparza Zabalegi
Editor

Perdonen los lectores y lectoras, pero otra vez toca escribir perogrulladas. UPN y PP han solicitado la declaración de “persona no grata” para Arantxa Tapia, consejera del Gobierno Vasco, por haber dicho que Pamplona es una “capital vasca”. Así que vuelta la burra al trigo. ¿Qué hemos hecho en Navarra para padecer semejante grado de estulticia en nuestra clase política? ¿Por qué nos obligan a discutir al nivel del borrico si a esa altura todos tenemos las de perder? ¿Qué gana la derecha con ello? ¿Por qué para defender la separación institucional de Navarra del resto de provincias vascas –algo totalmente legítimo- tienen que recurrir a decir memeces? Iñaki Iriarte, parlamentario de UPN y conspicuo autor de Tramas de identidad, que tan a gusto leímos en su día, debería sentar a sus correligionarios y darles unas clases elementales de historia de Navarra e historia de la propia derecha navarra que, para defender lo mismo, bien lo sabe Iriarte, no recurrían a semejantes majaderías. 

Que alguien les explique cómo Iruna, o Iruñea, era la Civitas de los vascones por antonomasia y la misma Pompeluna, la ciudad de Pompeyo, tiene igual raíz. Que toda la toponimia de la ciudad y de muchos kilómetros a la redonda es totalmente vasca y esa es la matriz del Reino de Navarra. Gaztanbide, Pérez Goyena, Iturralde, Caro Baroja, Jimeno Jurío ¿alguien lo ha puesto en duda en toda en toda nuestra bibliografía? ¿Cuántos documentos municipales de los siglos XVII y XVIII, a la hora de designar párrocos, capellanes, predicadores, escribanos o médicos, consideran “que el lenguaje primero y natural de la Ciudad es el Basquence”? Quizás en 1645 el vicario de San Cernin estaba haciendo política para Bildu o Geroa Bai cuando afirmaba que “la lengua bascónica es la lengua natural y materna de esta Ciudad de Pamplona y su Montaña, y la accidental y advenediza es la Castellana”. Si en Iruña “de cien personas que confiesan, noventa son en lengua bascongada” ¿no hablamos de una ciudad vasca? ¿No dijo Juan de Beriain en su Doctrina Christiana que escribía en el euskera de Pamplona “Cabeza deste Reyno, que es el que se habla en la mayor parte del y el que mejor se entiende en todas las partes”? ¿No dijo el padre Moret en los Anales del Reino de Navarra que los naturales de Pamplona llaman en su lengua Jaun done Saturdi, a San Cernín?” ¿Era nacionalista el doctor Joanes de Etcheberri cuando en 1712 escribió Iruña eskualdunen hiri buruzagia, Pamplona capital de los vascos?

A partir de entonces ¿ha habido un solo escritor, un intelectual, un artista, un viajero, una enciclopedia, un periódico, un político navarro, ¡uno solo, jobar!, que haya negado que Pamplona sea una capital vasca? Desde las primera guías de la ciudad publicadas por el militar Emilio Valverde (1886) hasta la de Pío Baroja en 1956, todas reconocen a Navarra como centro de Vasconia y a Iruñea como su capital. En la de 1926, Pamplona-Navarra. Guía del Turista, el alcalde de Pamplona Joaquín Ilundain escribía: “Lo que hoy es provincia foral de Navarra fue, desde los orígenes de la historia de la península Ibérica, tierra de los vascos. Raza viril, fuerte y austera (…) En el siglo VIII y ante la invasión sarracena, los vascos del Pirineo constituyeron el Reino de Navarra”. Ese era el tipo de textos que se enseñaban en las escuelas navarras a inicios del siglo XX, con diputaciones carlistas o liberales. ¿Ya entonces estábamos los abertzales manipulando la educación de los niños?

Pero lo peor de esta derecha navarra es que desconoce por completo a sus propios próceres. Algunos sí los conocen, por eso hay que exigirles que pongan más ilustración en el majadal de su partido. No les pedimos imposibles, como sería sofrenar a Ana Beltrán y su grey, incapaces de distinguir un libro de una paca de alfalfa. Los de UPN son navarros, tienen que llegar a entender que para defender la identidad de una Navarra sola no tienen que renegar de sus apellidos, de sus abuelas euskaldunas, del orgullo de la Vasconia pretérita. Que toda la derecha navarrista se ha enfrentado siempre al nacionalismo vasco diciendo precisamente que los verdaderos vascos eran los navarros. E Iruña su capital. El político pamplonés Víctor Pradera, padre del navarrismo y el mayor enemigo de la unidad política vasca, no tenía reparos en hablar ante las Cortes como “un diputado vasco”. Para él, en 1512 Navarra fue “el último pueblo vasco que se unió a España”. En 1918, El Pensamiento Navarro lo llamó “verbo de España y de Euskaria”.

Los directores del Diario de Navarra Garcilaso o Eladio Esparza no iban a la zaga ensalzando a Euskal Herria. Cuando en 1937 murió Francisco Javier Arraiza, ex-alcalde de Pamplona, el Diario destacó de él “su amor apasionado a su tierra vasca”. El director más duradero, Jose Javier Uranga, Ollarra, escribía en 1977: “Yo creo en Euskalerría, en el pueblo vasco, en una lengua y una raza, nunca puras, porque nuestra tierra ha sido paso... Pero una cosa es Euskalerría y otra Euzcadi, aunque suenen parecido”. En mayo de 1980, Ollarra confesaba que “Navarra es parte fundamental del pueblo vasco... Es más, yo diría que Navarra es, casi por sí sola, el pueblo vasco”. Y en abril de 1983: “Uno es vasco por raza, apellidos, vocación y deseo (…) Eterno error de los madrileños: Navarra es y seguirá queriendo ser vasca, porque lo de Euzkadi es otra cosa”.

Docenas de libros y artículos a mansalva de toda la derecha navarra redundan en lo mismo, desde carlistas como Baleztena, Etayo o Del Burgo padre, hasta falangistas como Manuel Paternain, Premio Nacional de Literatura, que en su Navarra, ensayo de biografía (Editora Nacional, 1956) dice que Navarra “es la porción más meridional y extensa de todo el país vasco”. “Nuestra Euskalerria” dice en otras ocasiones. Y Pamplona, claro, su capital. 

Con toda aquella gente se podría discutir hasta la extenuación sobre los colores de nuestras banderas y posiblemente no llegaríamos a acuerdos, pero todos aprenderíamos. Con quien no se puede hablar de colores es con un ciego que no quiera ver. No pediremos a UPN que en sus parvularios lean textos de Campión, Olóriz o Altadill, ni mucho menos libros de editoriales como Txalaparta o Pamiela. Pero por favor, que lean algo de sus padres y abuelos políticos. Más de derechas dudo que se hagan, pero más vascos y más navarros seguro que sí.

Y así, cuando del debate político-histórico sobren las perogrulladas, estaremos un poquico más cerca de comenzar a entendernos.


Artículo extraído de :
http://www.noticiasdenavarra.com/2018/01/19/opinion/tribunas/iruna-capital-vasca

domingo, 28 de enero de 2018

GASTRONOMÍA TRADICIONAL

Escautuna esnian, papilla de maíz de 1864


Aquí llega, primorosa y odorífera, la primera receta del "Escualdun cocinera". (Por si os perdisteis el capítulo anterior, es un libro prehistórico y pre-eléctrico: el recetario escrito en euskera más antiguo, de 1864).


Para los ignorantes ojos del siglo XXI, resulta sorprendente todas las cosas que se podían cocinar por aquel entonces. Sin nevera, sin supermercados, sin enchufes. Una fresquera oscura, leña y pare usted de contar. Con un par de herramientas, fuego y mucha imaginación se guisó durante siglos, desarrollando una refinada y variada gastronomía que es la madre de todos los fogones. 

Ahora, mucho puturrú y alta cocina, que parece que hubiésemos inventado el huevo frito hace una década. Pero habría que vernos si nos dejaran solos ante el peligro frente a una cocina de carbón o un espetón. 

familia en la cocina del caserío Isasi Barrenengua, Eibar.

En aquellos tiempos, antes de pensar en lo que se iba a comer había que hacer un duro trabajo de plantar, recolectar, criar, matar y atesorar. Pocas cosas se compraban, tan sólo lo que no podía conseguir uno mismo y si había dinero suficiente. Aparte de eso, había que tener en cuenta el valor nutritivo de la comida. Que no es lo mismo comerse una ensaladita para estar 8 horas delante del ordenador que pasarse el día trajinando en el campo, la fábrica o el barco. Así que hacían falta alimentos contundentes que llenaran la tripa y dieran energía de sol a sol.

El descubrimiento de América trajo un ingrediente mágico que hizo mucho por la evolución de Euskadistán: el maíz. De fácil cultivo, con más enjundia y menor precio que el trigo, a partir del s. XVIII se comía maíz para desayunar, comer y cenar. Por la mañana, arto-zopak o talo-zopak (trozos de hogaza de borona o talountados en leche), para comer, lo que hubiese más unas rebanadas finas de pan de maíz y para cenar las sobras acompañadas de talo o morokil (una pasta espesa hecha con harina de maíz, agua y sal que se comía mezclada con leche caliente). Maíz, maíz y maíz a tutiplén. De ahí la proverbial fuerza bruta de los vascos. Los niños salían bien criados y podían levantar piedras con el meñique. 

De siempre recuerdo que uno de los platos que más le gustan a mi ama son las sopas de talo, con su regusto a leche quemada y a infancia baserritarra. A ella va dedicada la receta de hoy, escrita en Bayona en 1864 y que sin duda hizo las delicias de mis ancestros con txapela en días de fiesta. Escautuna esnian: gachas de maíz en leche o papilla de maíz a secas.


Lo del día festivo es por la presencia del azúcar, que por aquel entonces ni siquiera era blanco y había que refinar, razón por la cual era un ingrediente de cierto lujo y que se reservaba para las fechas especiales. (Todo esto pensando en la economía normal de una familia del campo, no estamos hablando de los Crawley de Downton Abbey ni de aristócratas vascos homologables).

Esta receta vale como postre, desayuno o cena altamente satisfactorios. Ligeramente dulce y con regustillo a maíz, sirve para transportarse en el tiempo a otras épocas en las que pensábamos más en el qué y menos en el cómo de la cocina. Sopas de leche, pan con vino y azúcar y otros condumios de siempre que se van olvidando poco a poco.

Pero aquí no, de eso nada. ¡Viva la papilla y la comida de subsistencia!


Escautuna esnian / papilla de maíz

Dificultad, así de primeras: receta apta incluso para modernos Probables complicaciones: posible proliferación de grumos y grumetes  Sabor: a cena junto a la chimenea, a posguerra, a familia y herencia  Receta de inspiración: escautuna esnian, página 34 de Escualdun cocinera, Bayonne, Francia, 1864. 

  INGREDIENTES  para 2 personas


2 tazas de leche
4 cucharadas soperas colmadas de harina de maíz amarilla (txakinarto aún mejor)
2 cucharadas soperas de azúcar
1 hoja de laurel


"Escautuna esnian" quiere decir "escautun en leche". ¿Qué porras es el escautun? Pues escauton o escaoutoun se llama en Iparralde y Gascuña (suroeste francés) a una especie de polenta,  gacha o similar hecha con maíz y agua o caldo. En este caso, se hace en leche y en vez de salado se convierte en un postre dulce.

La harina de maíz no es Maizena, tiene que ser amarilla y muy fina. No me hago responsable del resultado final si usáis otra cosa!

PREPARACIÓN: 
Como buena receta viejuna, no tiene ningún misterio y se hace con cuatro cosas contadas y en un ti-tá. En la receta original pone que se usan dos tazas de leche. A vuestro libre albedrío dejo la elección del tamaño de las tazas. Como veis, los recetarios antiguos son iguales a cuando llamas a tu madre para preguntarle una receta y habla de puñados, poquitos, miajas y demás sistemas métricos inventados.

La receta original usa la mitad de las cantidades que he puesto, con lo cual comían una cucharada cada uno. Guardando la línea.

la receta original, tal cual aparece en el Escualdun cocinera

"Una taza de leche, dos cucharas de harina de maíz y una cuchara de azúcar. Añade a la harina un chorrito de agua, haciendo una pasta; la añades a la leche hervida, donde habrás echado el azúcar y una hoja de laurel. Revuelve hasta conseguir una crema. Servir caliente."

Chimpún. Es decir, que lo primero es echar la harina de maíz en un cuenco y añadir agua poco a poco hasta conseguir una pasta espesa.


Lo de la leche hervida tiene su intríngulis, porque puede ser que el hervor sólo fuera necesario para esterilizar la leche. A pesar de eso, y por no pasarnos por el forro la recomendación, es preferible pues cocer la leche con el azúcar y la hoja de laurel hasta que hierva, y luego apartarla del fuego y dejar que saque toda la esencia al laurel en infusión durante unos minutos. Después se saca la hoja.

Echamos un chorrito de leche aún caliente en la pasta de maíz y revolvemos para obtener una crema sin grumos. Así será más fácil añadirla al líquido sin que se nos forme un engrudo colosal.

Se agrega la crema de maíz + leche al resto de la leche y se vuelve a poner al calor, removiendo sin parar para que espese sin quemarse. Tranquilamente y en unos cinco minutos estará lista para verter en un bol y comerla acompañada de (vicio perdonable) una galleta triturada o entera por encima. Porque sí.


Según se va enfriando se vuelve la papilla más espesa, como unas natillas. Ah, mejor en pote de barro. Te vienes arriba y seguro que cuando la terminas o lloras o le llamas a tu abuela.

Gallinas y mazorcas de maíz, la despensa entera frente a la puerta de casa.

Nota extraída de : 
http://www.biscayenne.com/2013/09/escautuna-esnian-papilla-de-maiz-de-1864.html

domingo, 21 de enero de 2018

MÚSICA / EUSKERA (LENGUA VASCA)

"OI NERE ZORAGARRIA" 
POR SANDRA MIANOVICH Y ABEL PINTOS

Estamos habituados a escuchar algunas canciones interpretadas por cantantes vascos. En este caso, en cambio, se trata de dos reconocidos cantantes argentinos interpretando una de las más hermosas creaciones de José María Iparragirre, dedicada a su esposa Ángela. Nos referimos a "Oi nere zoragarria". 

La grabación de este tema se dio a consecuencia de la participación de Sandra Mianovich y Abel Pintos, en el disco "Kalea" de Kepa Junkera,

Debajo del audio se puede leer la letra tanto en su original en euskera, como su traducción al castellano. 

Siendo la música una buena manera de acercarse a la lengua vasca, es esta una muy buena oportunidad para hacerlo. Y para quienes se entusiasmen con la propuesta de estudiarla, les comentamos que pueden escribirnos a askatasunarenbidea@gmail.com   En el mes de marzo darán inicio los cursos. Si nos mandan un mail comentándonos el deseo de estudiar el idioma vasca, les iremos comentando sobre días y horarios. 




ORIGINAL EN EUSKERA

Oi!, nere zoragarria
animaren galgarria,
oro baten gaña garria;
nundik zera etorria.

Angela, maitia,
ederra zerala, diozu, diozu,
nere maite polita, zera zu, zera zu;
ederra zerala diozu, diozu,
nere maite polita,
zera zu, zera zu.

Arlote baina galaia,
beti nabil zure bila,
nere bihotzaren harria...
nere gaixoen sendakia.

Angela, maitia, 

ederra zerala, diozu, diozu,
nere maite polita, zera zu, zera zu;
ederra zerala diozu, diozu,
nere maite polita,
zera zu, zera zu.



TRADUCCIÓN AL CASTELLANO

¡Oh!, mi adorada,
perdedora de mi alma,
digna de estar por encima de todo.
¿De dónde has venido?


Angela, querida,
dices, dices que eres bella,
mi bella amada eres tú.
Dices, que eres bella,
mi bella amada
eres tú.


Vagabundo, pero galante,
ando siempre tras de ti
perla de mi corazón...
remedio de mis males.


Angela, querida,
dices, dices que eres bella,
mi bella amada
eres tú.
Dices, dices que eres bella,
mi bella amada.

martes, 26 de diciembre de 2017

UR GOIENA, UR BARRENA: UN RITO TRADICIONAL DE NAVARRA PARA COMENZAR EL NUEVO AÑO

En  Uxue, Ujué atalaya de Navarra. El blog de Mikel Burgi.


URTE BERRI ON DENONTZAT
Cada 31 de diciembre los medios de comunicación nos suelen dar la tabarra con eso de comer las doce uvas mientras suenan las campanas de medianoche en un reloj de Madrid.  
Mientras suenan las doce, muchos paisanos nuestros suelen estar mirando la televisión desconociendo que en Navarra existe un rito propio, distinto y tradicional de comenzar el año: El del agua nueva.

Hemos logrado resucitar y extender la tradición de Olentzero (tradición muy navarra que se conservó en Lesaka, Leitza..) pero no este rito de año nuevo que todavía es desconocido para muchos. 

El rito y su desarrollo.
El 31 de diciembre los mozos de los valles de Baztán, Basaburúa, Imoz, Larráun, Burunda y Araquil iban a la fuente de sus respectivos pueblos y esperaban a que las campanas dieran las doce de la medianoche.

En cuanto daba la hora, recogían en jarras las primeras aguas del año y se las llevaban primero al cura, al alcalde y luego a los vecinos, recitando delante de cada puerta coplas  en euskara ("Ur goiena, ur barrena") y recibiendo un obsequio a cambio. Este rito todavía se realiza en Urdiain.

Lo de ur goiena y ur barrena tiene su cosa. Era creencia ancestral en muchas civilizaciones que sobre la bóveda de los cielos había agua pues de lo alto llovía. De ahí lo de ur goiena (agua de lo alto).
También se creía que bajo la corteza terrestre había un gran lago interior de donde procedían los manantíos. De ahí lo de ur barrena (agua interior).
Por ello la invocación a las dos aguas: a la de arriba y a la de abajo antes de beber esa nueva agua recién brotada de la fuente en el miSmo momento que empezaba el año.

Las palabras ur (agua) urte (año) y urtats (aguinaldo) tienen la misma raíz etimológica.
La partícula ur (agua) es la primera silaba de la palabra urte, año en euskara. Urte equivaldría al ciclo del agua durante las cuatro estaciones, o sea el ciclo que en castellano llamamos año. 

Dentro de una mentalidad totalmente euskaldún existe un nexo entre ur y urte. Ur berria además de ser el agua nueva, equivaldría a urte berri o año nuevo.

Tras medianoche de urteberri, o año nuevo, los mozos iban de casa en casa en cuestación ofreciendo el agua nueva (ur berria) recogida en jarras. Es decir el año nuevo (ur te berri) manado en forma de agua (ur) de la fuente. A cambio recibían un aguinaldo que en muchos sitios de la Alta y Baja Navarra se le llama urtats.

Las primera visita y letrillas eran para el cura y alcalde y luego el mozo con más dotes de bertsolari iba improvisando una copla en cada casa cantando los demás mozos el estribillo.

Invitación a revivir este rito aunque sea entre los de casa.
Hoy, el agua nos llega a todos los domicilios y no tenemos que ir a la fuente a traerla. Ni necesitamos que nadie nos la traiga….
Pero en vez de esas uvas, bien podíamos seguir la tradición y cada 31 de diciembre esperar a que den a las doce de la noche y sea el primer minuto del nuevo año, para beber el primer agua que brote de ese grifo, esa fuente, que tenemos en cada casa.

Ur, agua, es de quien procede el año, urte. Bebiendo la primera agua bebemos el primer instante del urte, del año que empieza....
Beber agua es una manera de recibir la mejor dádiva de la Madre Naturaleza (Ama Lur) ya que el agua de ríos, fuentes y lluvia se convierte en la fertilidad que hace nacer y florecer plantas y cosechas.  
Siendo nosotros mismos agua en un 70% y las tres cuartas parte del planeta agua también, el acto de beber agua en el mismo momento es una manera de hacernos uno con Ama Lur (que literalmente significa Madre Tierra) y con quienes están haciendo lo mismo en esos instantes...

Ya sé que en la nochevieja actual lo que se lleva es el brindis con champán, (o cava) y el salir de parranda después.
Llevar a cabo la sugerencia de revivir esta vieja costumbre navarra es compaginable, nos llevará poco tiempo y evitará atragantarnos con eso de las uvas.

El método "casero" de seguir esta costumbre pudiera ser así: Una persona (la madre, el padre) en cuanto den las doce y sea año nuevo, llenan una jarra de agua del grifo y la reparten a la familia que la bebe recitando lo de "ur goiena, ur barrena".. "urteberrion".

Recordad que cuando deseéis un feliz año nuevo diciendo "urteberri on", debajo de la frase hay una antiquísima alusión a ur, agua, y al ciclo del agua urte que en castellano equivale a año.

Como regalo para el oído, ahí van Pantxo ta Peio cantando coplas de Ur goiena Ur barrena:




ZORIONAK TA URTE BERRI ON UXUETIK 
Recibid desde Ujué mis mejores deseos para el nuevo año.

ENLACE DE INTERÉS
En el siguiente enlace podréis ver el folclore de invierno del film "Navarra. Las cuatro estaciones", en el que a partir del minuto 12:00 al 14:30 aparece el rito de "ur goiena ur barrena" tal como se celebraba en Urdiain por 1970:


                                                 https://youtu.be/fII8W1_xa7o

En el vídeo podréis ver que Jose Maria Satrústegui, párroco de Urdiain, junto al alcalde y concejales salen a la puerta a recibir el ur berria, el agua nueva que la beben mientras los mozos les cantan las letrillas tradicionales.


Fuente : ujue-uxue.blogspot.com.es